domingo, 23 de febrero de 2014

Dedal, a cuidados intensivos!

En mi último trabajo de acolchado utilicé a diario mi dedal que tan gentilmente Cecilia Koppmann me regaló en uno de sus magníficos cursos.

Al final del trabajo mi dedal quedó estropeado. Le suspiro porque resultó de entre todos mis dedales, mi favorito, andas horas con él y ni se siente, no te molesta y te protege bastante de picaduras.

Ahora tendré que buscar la manera de repararlo. Cecilia Koppmann tiene en su blog un buen tutorial para elaborarlos. No es complicado, sólo habrá que conseguir la piel adecuada para su elaboración.

2 comentarios:

Susan dijo...

Que rabia da cuando paso algo así con el utensilio favorito!!. Me gusta mucho tu blog, me quedo con tu permiso.
Saluditos.

maritza dijo...

Carmen cuando nos acostumbramos a algo nos da tristeza que se nos estropea. Espero que puedas conseguir el material para hacerte uno. Un besote guapa